miércoles, julio 08, 2009

‘Seguro rey de tu amor’ de J. E. Eielson

Para N.

G. G. Jolly

Amedeo Modigliani, s/t, s/f.

Cansado de saber que eres ceniza
O que eres solamente luz
Vestida de carne y hueso. Cansado
De saber que todo pasa
Que todo lo que vemos y tocamos
Ya no es nada. Cansado
De verte brillar como un diamante
En la palma de mi mano
Sabiendo que mi mano
Es sólo la mano
De un esqueleto que tropieza
Y que ya no te acaricia. Cansado
De tanto número insondable
De tanta palabra vacía
De tanta tierra que se mueve
De tanto cielo imposible. Comienzo
Nuevamente donde todo se acaba
Renazco de tu amor como un mendigo
De la tierra como un rey que no reposa
Enjoyado para siempre
Por tu propia ceniza.

lunes, julio 06, 2009

Iglesia y sexo



Fotos: Sergio Mares García

‘Un alma en Dios escondida
¿Qué tiene que desear,
Sino amar y más amar,
Y en amor toda escondida
Tornarte de nuevo a amar?

Santa Teresa de Jesús

Hablar de sexualidad e Iglesia es arriesgarse peligrosamente a caer en lugares comunes y desembocar en salidas fáciles. Por una parte, las reacciones viscerales, de signo contrario pero igualmente guiadas por el prejuicio ciego, tanto de odio y repulsión hacia el cristianismo (y particularmente a la Iglesia Católica), como las de puritanismo y miedo hacia la sexualidad. Y, por otro, aquellos intentos que tratan de distinguir entre cristianismo y la ‘institución’ (regida por ancianos recalcitrantes); las voces críticas que, desde el seno cristiano, abogan por una ‘liberalización’…

Pero evitemos los lugares comunes y las salidas fáciles. Así como el cristianismo no es uno solo, monolítico, tampoco lo es la Iglesia, esa comunidad viva de creyentes con veinte siglos de compleja historia, a lo largo de la cual ha estado en perenne conflicto y contradicción con lo que debe y puede ser, con la mirada en el hoy y también en la eternidad, con el deseo en el cielo y la voluntad en la tierra, presa de la gracia y del pecado, tratando de resolver estas cuestiones a la luz de los tiempos que corren lo mismo que al resguardo de una añeja Tradición, a través de instituciones humanas y de golpes del Espíritu… y el campo de la sexualidad no ha sido la excepción.

Primero, citemos lo que dice el mismo Magisterio de la Iglesia: ‘La persona humana, según los datos de la ciencia contemporánea, está de tal manera marcada por la sexualidad, que ésta es parte principal entre los factores que caracterizan la vida de los hombres y mujeres en el plano biológico, psicológico y espiritual, teniendo así mucha parte en su evolución individual y en su inserción en la sociedad’. (Congregación para la doctrina de la fe, Declaración Persona humana acerca de ciertas cuestiones de ética sexual, Roma, 1975. I.)

Y sí, ese documento tiene toda la razón. La sexualidad es el principal agente de vitalidad en el ser humano, la mayor fuerza de su existencia, en tanto que de ésta dependen la conciencia que tiene de sí mismo y de los demás (su ser varón o mujer), su relación con los objetos y con otras criaturas (los afectos: que generan rechazo o apego hacia algo o alguien), su capacidad de comunicación, interrelación y socialización y, por supuesto, su subsistencia misma como especie. Es decir, que la sexualidad es una fuerza tan importante y tan poderosa que ella es la herramienta de co-creación, de ella depende la generación de nuevas vidas. Y, por supuesto, la relación entre padres e hijos, entre hermanos y familiares, las amistades y las enemistades, el enamoramiento y la entrega desinteresada son las expresiones por antonomasia de la sexualidad; son, precisamente, las que nos diferencian de los animales, pues no es lo mismo la maternidad o el cortejo de los animales que la canción de cuna o la historia de Romeo y Julieta, Tristán e Isolda…

Yo pregunto: ¿acaso no la fe cristiana, que anuncia a un Dios que es Amor (1 Jn IV, 8) y que se entrega a sí mismo a la muerte por amor (Jn III, 16; Jn XIII, 1; Rm V, 8; Ef II, 4-7; 1 Jn IV, 9) y que se condensa en el doble mandamiento de amor a Dios y al prójimo (Lc X, 27), perdería todo sentido sin la sexualidad humana? ¡Sin sexualidad no habría fe! Sin la energía que nos constituye como personas, que nos sale del fondo del vientre y del alma, ¿cómo ‘dar la vida por los hermanos… y permanecer en el amor de Dios’ (1 Jn III, 16)? ¿Podemos imaginarnos una Teresa de Ávila viviendo en santidad sin el Amor que la atravesaba o a Francisco de Asís negando su sexualidad, guardándose el amor por los Hombres y por las criaturas? A pesar de su apariencia pequeña y frágil, ¿no Teresa de Calcuta era un buldózer de energía sexual, de maternidad universal?

Vayamos más lejos, incluso, al mismo Dios del cristianismo, al Hijo de Dios, que asumió un cuerpo humano; de un varón, para ser exactos, con un pene y testículos, con hormonas masculinas que engrosaron su voz y lo revistieron de pelo corporal… Un ser humano con tal ardor en las entrañas que lloraba ante la muerte de su amigo Lázaro, se conmovía ante el derroche de la pecadora a sus pies, acogía en su regazo al joven Juan, se compadecía tiernamente del testarudo Pedro, sudaba sangre en su noche oscura de fe, perdonaba a sus torturadores y verdugos…

¿Por qué, entonces, esa visión tan negativa o, en el mejor de los casos, recelosa, de la sexualidad de tantos cristianos? ¿Por qué esa contradicción con su núcleo mismo (a veces herética) cuando, más todavía si, y hay que decirlo con todas sus letras, la Iglesia tiene una actitud más conciliadora (entreguista, incluso) con algo que es completamente ajeno al Dios crucificado: el poder?

La respuesta quizá sea esa serie de dicotomías, que le hacen oscilar como un péndulo hacia un extremo u otro. Su misma historia lo prueba.

Para empezar, el judaísmo desdivinizó la sexualidad y la puso en el centro de la existencia humana. Pese a los conceptos de ‘pureza’ e ‘impureza’, que pueden sonar anacrónicos, el judaísmo, siendo una religión del justo medio, unió a Dios y a los Hombres, en la generación de vidas nuevas y la realización del proyecto divino en la Creación, en la familia y en la sociedad. El cristianismo radicalizó el judaísmo en todos sus aspectos, y llevó la ética sexual judía a nuevas alturas. Devolvió la dignidad a los ‘impuros’ y a los estériles; la virginidad se alzó como un valor de protesta ante el puritanismo judío y el permisivismo pagano. Es innegable, por tanto, que el cristianismo se originó con una ética sexual muy fuerte y central para su mensaje, al mismo tiempo que quedó expuesta a los excesos de un lado y de otro.

El cristianismo medieval, en cambio, habiéndose separado del judaísmo y superado al paganismo, se estabiliza. Asume la sexualidad y tantos otros aspectos humanos como algo natural. Llega incluso a reivindicar a ese Dios humano, con un cuerpo, sexuado, lo mismo que la valía de la unión conyugal, ante los cátaros, por ejemplo, que rechazaban cualquier contacto corporal.

Esa adaptación tan natural llegó a olvidarse de la ética radical cristiana y, hasta cierto punto, originó los excesos y las ansias de cambio que llevaron a la Reforma. No es coincidencia que las distintas corrientes protestantes hayan hecho de los escándalos sexuales del cristianismo un estandarte de denuncia y programa de renovación.

Es, pues, a partir de Trento, que la Iglesia Católica emprende un arduo camino de reforma interna que durará siglos como respuesta a la crítica y al enfrentamiento con los protestantes. El péndulo oscila nuevamente a una ética fuerte, férrea y, en efecto, puritana.

Hoy en día, la Iglesia arrastra aún esas actitudes puritanas y moralinas de antaño, mientras que trata de asimilar la radical revolución sexual del siglo XX. Aprendiendo de su historia, intenta una misión casi imposible: mantener el péndulo en el medio. Quiere proponer una visión de la sexualidad fiel al mensaje evangélico, que humanice y libere: de una sólida ética que ponga al otro en el centro y que denuncie el culto al cuerpo, al placer, a la transgresión, al egoísmo y al sexo como mercancía de la posmodernidad, al tanto que la abra a ella misma a aprender del mundo, a abrazar el sexo como algo central en el plan divino (ese ‘lenguaje divino de los cuerpos’, como lo ha llamado Juan Pablo II), a romper tabúes y silencios incómodos en su interior.

La sexualidad es una energía destinada por Dios a salvar de la esterilidad no sólo a las personas, sino a las culturas y a los pueblos. La Iglesia, si ha de ser fiel a su misión en el mundo, tendrá, por tanto, que ser primero fiel a sí misma y poner esa energía como base para todo su obrar.

G. G. Jolly

viernes, julio 03, 2009

¿Por qué voy a votar por el PSD?


Mañana son las elecciones intermedias en México, y yo, como creo haber dejado bastante claro en mis entradas anteriores sobre el tema, no sólo sí pienso ir a las urnas, sino que, de hecho, he de marcar con una cruz el logotipo de un partido específico: el Partido Social Demócrata. Pero, ¿por qué?


Antes que nada, tendré que introducir un ex cursus: ¿por qué no me sumo al movimiento anulista, que pretende expresar un profundo sentimiento de protesta y rechazo ante el panorama político del país y, en especial, de sus partidos? De entrada, acepto que me parece muy loable que los ciudadanos estén discutiendo, que se preocupen de ser críticos sin llevarse entre los pies al sistema democrático, que piensen y debatan, que justifiquen sus posturas.

Sin embargo, confieso también que estoy de acuerdo con mi amigo Diego, que cuestiona la actitud de fondo de la anulación consciente del voto (posmoderna completamente, y en el mal sentido). Es un gesto simbólico, que puede ser muy efectivo, por supuesto, aunque también provee una salida de emergencia al callejón aparentemente sin salida que es la realidad: excusa del compromiso y ahorra el esfuerzo de encarar esa realidad, evita tener que ser humilde y verse obligado a transigir con los propios ideales en pos de un acuerdo, dispensa de la creatividad y astucia necesaria para resolver problemas complejos con pocos recursos y en situaciones límite. Es guardar el dinero bajo el colchón: no redituará ningún interés, pero tampoco implicará ningina pérdida. Mediocridad llana y pura.

Así, lo mismo que hacen quienes votan corporativamente, va a hacerlo la mayoría de los anulistas: votar y... nada más. Muy pocos (o ninguno) querrán, durante los próximos tres años y hasta las elecciones de 2012, gastar ni tiempo ni esfuerzo en seguir protestando (de forma simbólica o práctica), o en proponer alternativas, unirse a alguna ONG, escribir y llamar insistentemente al representante de su distrito y mucho menos contribuir con su entereza moral (que al fin y al cabo es el punto de partido del voto nulo) a reformar un partido o la vida política desde su interior.

Yo creo, en cambio, que no hay democracia sin partidos y que hay, forzosamente, que trabajar con lo que se tiene, a riesgo de desaparecerlos y suplantarlos (y con ellos el sistema democrático) con quién sabe qué régimen Frankenstein... Me tomé, por tanto, el tiempo para discernir y elegir una entre las opciones existentes, puesto que los partidos ‘puros’ e ‘incorruptos’ no existen. Escogí, pues, al Partido Socialdemócrata, si bien no tengo yo un pelo de izquierdista, por varios motivos:
  • Porque percibo en él una base de ciudadanos que quieren expresar su desacuerdo con la clase política haciendo ellos mismos política, en el marco democrático, dentro de instituciones concretas y bajo las leyes vigentes.
  • Porque siento sus propuestas con mayor cercanía a los intereses del ciudadano de a pie. Esto, muy probablemente, porque veo que el PSD le otorga prioridad al individuo y no al ‘pueblo’, a la ‘gente’ o a ‘México’ (todos ellos encarnados... en el Estado).
  • Porque han hecho una campaña inteligente. No sólo porque han hecho buenos anuncios (y no sólo comparados con la basura de los otros partidos), sino que han puesto los puntos sobre las íes en temas de suma importancia: que las cosas, efectivamente, NO se solucionan a balazos y que México SÍ, a todas luces (¡once mil muertos!), vive una guerra civil.
  • Porque creo que este país, por mera salud política, se merece un partido de izquierda moderna. El PRD me ha convencido hasta la saciedad de que sigue atado a todos los vicios del priismo y de la izquierda neandertal de Latinoamérica (su modelo sigue siendo Cuba y no España): victimismo pseudonacionalista, caudillismo, intolerancia, jacobinismo, violencia, populismo, estatismo, xenofobia, corporativismo... entre otros tantos ismos.
He de decir que no es una opción impecable ni que me resulta del todo fácil. Como dije antes: no soy de izquierda (y me remito a una entrada al respecto). Es más, soy un católico convencido que se opone con firmeza al aborto, la eutanasia, el ‘matrimonio’ homosexual (y todo eso de los ‘derechos de las minorías’), etc., y que sospecha del Estado ‘laico’ tal como se entiende en México. Para colmo, no son dogmas y creencias religiosas lo que más me hace repeler tantas propuestas de izquierda: soy un libertario friedmaniano que le rehúye al Estado y sus ‘buenas’ intenciones, a sus ‘reconocimientos’, impuestos altos, gasto ‘social’, proteccionismo, asistencialismo, el tamaño excesivo de su burocracia y, por supuesto, su fuerza bruta.

Mas las razones que argumenté a favor del PSD son de mayor peso. Además, no tengo de otra: ya mencioné por qué el PRD no merece, a mis ojos, ni siquiera ser considerado; el PRI es todavía peor, con todos los vicios de la política mexicana habidos y por haber y ninguna ideología whatsoever; el Verde incurre en el populismo más execrable, apelando a los bajos instintos del electorado y cargándole al Estado prerrogativas y obligaciones estúpidas, como la de matar a sus ciudadanos; mientras que el partido de tradición cristiana y liberal (y que, por lo tanto, debería ser el más cercano a mis convicciones) es el que más me ha decepcionado, sobre todo porque lo voté en 2006... Aquel partido de larga tradición ciudadana y congruencia de valores, que luchó durante décadas en las urnas, en los cafés, en el papel, que aguantó palos, cárcel y fraudes... no existe ya: de lo ‘cristiano’ no le queda sino el conservadurismo más rancio (que se lleva el aplauso unánime de los cabezas huecas con mitra) y el legado ‘liberal’ (ése del que, supuestamente, Calderón era el heredero, como hijo pródigo de Castillo Peraza y él mismo el candidato del compromiso posible, como vaticinó con no poca buena voluntad y razón Sabina Berman, aunque se haya equivocado) se ha esfumado también. El PAN se ha desplazado peligrosamente hacia la derecha en el sentido más aberrante del término: nacionalismo ciego, aura metafísica alrededor de la figura presidencial, militarización, discursos maniqueos... aunque no en la economía, donde no difiere en nada del PRI, con sus programas ‘sociales’, control de precios, impuestos exorbitantes, burocracia y centralismo...

Por todo esto o a pesar de ello, y por mi profunda certeza de que la democracia liberal es el mejor sistema político que hay (o, quizá, el menos malo), votaré al PSD el domingo. Y sé de cierto también que mi verdadera contribución no termina, sino que comienza con ese voto.

G. G. Jolly

miércoles, julio 01, 2009

¿20 razones para NO votar? (IV)

La democracia no es perfecta, pero... ¿con qué se puede reemplazarla?

Última parte de mi réplica a las 20 razones para no votar del periódico Machetearte. (Aquí las partes primera, segunda y tercera.
16. El negocio de la partidocracia: Los partidos políticos son un negocio millonario para sus funcionarios y candidatos, y se nutren del presupuesto público, no de sus militantes.
En éste punto sí estoy totalmente de acuerdo. Por eso propongo eliminar completamente el financiamento público de los partidos políticos e imponer un monto máximo a las contribuciones individuales y corporativas a ellos. De esta manera no nada más se obliga a los partidos a controlar y gastar más sabiamente su presupuesto, sino también a realizar, a la par que a las campañas electorales, campañas de recaudación de fondos. Y, por otra parte, dejará de transferirse la mayor parte de esos miles de millones de pesos del erario público en forma de millones de inútiles (y malos) spots a los bolsillos de los dos plutócratas que controlan los medios de comunicación en este país.
17. El poder de los medios de comunicación: Lejos de la ciudadanía, las decisiones las toman los dueños de la radio y la televisión para su beneficio, gozando de total impunidad, y se quedan con la mayor parte del presupuesto electoral.
Creer que los medios deciden por las personas es llamar a la gente, simple y llanamente, idiota. Por fortuna, las personas no son retrasadas mentales y cada vez más deciden utilizar medios alternativos o de formas distintas a los convencionales. Un primer paso, como ya dije, es quitarles el ingente presupuesto público a los partidos, que va a parar a manos de los grandes medios; el otro es que unos ciudadanos cada vez más informados y responsables, mediante blogs, twitters, videos autoproducidos, redes, etcétera, pongan ellos en jaque al cuarto poder.(1)
18. Tu voto avala toda esta podredumbre: Participar con tu voto en las elecciones, incluso anulándolo, significa estar de acuerdo con esa forma pervertida de hacer política, aunque no te gusten los candidatos o partidos en turno.
Este párrafo está de acuerdo, más bien, con la abolición de las elecciones y, por tanto, del sistema democrático. Es una realidad que no existe ninguna mejor forma de expresar la voluntad popular (y no ésa con mayúsculas que dicen encarnar los caudillos y Partidos únicos, sino la suma de las voluntades individuales) que mediante la democracia electoral. El voto (aunque sea nulo), por su solo hecho, avala el sistema más noble que ha conocido el ser humano para expresar su voluntad política. Es la apatía y la irresponsabilidad del ciudadano y el descaro y la codicia de los políticos profesionales, la corrupción y falta de integridad de toda la sociedad, las que causan, avalan y promueven la podredumbre.
19. Las ilusiones no caben en las urnas: La democracia, la libertad y la justicia no caben en las urnas, y les quedan grandes a este sistema político.
A riesgo de verme pesimista y relativista, he de decir que, en efecto, las ilusiones no caben. Lo que cabe en las urnas son propuestas concretas, prácticas, que sean capaces de transigir con esos altos ideales y construir soluciones consensuadas. Las ilusiones producen desilusión... ah, y también el Gulag, las policías secretas, las desapariciones a media noche, la guillotina, todo con tal de alcanzar ‘verdaderas’ democracia, justicia y libertad...
20. Obligados a construir otra cosa: La abstención consciente y organizada es liberación: nos llevará a pensar y construir otra forma de hacer política. Mejor quédate en casa a pensar cómo vamos a derrocar a este sistema y toda su clase política. El primer paso para dar media vuelta es detenerse: Detén tu voto y… piénsale a fondo.
En vez de que sea yo quien haya de comentar esto último, porque sólo puedo quedarme preocupado por qué clase de sistema habría de reemplazar a la democracia mexicana, dejo que lo haga Giovanni Sartori: ‘El verdadero peligro que amenaza a una democracia que oficialmente ya no tiene enemigos no está en la competencia de contraideales, está en reclamar una verdadera democracia que trasciende y repudia la que hay.
G. G. Jolly

(1) Véanse, en el número 103 de Letras Libres, los artículos ‘La red social o cómo desnudar al rey’ de Fernando García Ramírez y ‘El periodismo y el conflicto’ de Arcadi Espada.

¿20 razones para NO votar? (III)

Después de la primera y la segunda, he aquí mi tercera entrega, en contra de las 20 razones para no votar del periódico Machetearte.


11. Vida de privilegios: El sistema político está diseñado para ser una forma de vida con privilegios, lo de menos es el partido o qué puesto de gobierno sea.
No está diseñado específicamente para eso, pero sí es un problema muy serio... culpa de los ciudadanos, que, tal como dije en la primera parte de esta réplica, somos pésimos empleadores. A mi juicio, son dos los problemas de fondo y dos las soluciones: que los partidos políticos no sean económicamente autosustentables (que, hagan lo que hagan, tengan su presupuesto asegurado) y que los cargos públicos no sean rentables. En México, el oficio de político es lo mejor a lo que puede aspirarse en términos de dinero, mientras que en otros países es una profesión dura y mal pagada. En EE. UU., por ejemplo, el funcionario público con el mayor salario es el Presidente, que no gana ni de cerca lo que la media de los ejecutivos de las industrias privadas, por no hablar de los deportes o el entretenimiento... Partidos políticos que tienen que romperse la espalda para llenar su alcancía y funcionarios públicos a los que se les dificulta llegar a fin de mes, ¡como al resto de los ciudadanos!


12. Dependencia: Este sistema perverso de partidos políticos es fomentado por los Estados Unidos en todo el mundo para controlar a los gobiernos.
¡Caramba! ¡Cómo no lo había sospechado antes! Los villanos de fuera tienen la culpa, como siempre. ¿Por qué no mejor optar por un sistema más ‘noble’, menos dependiente, como el soviético? ¡Si Moscú nunca manipuló a nadie ni se inmiscuía en los asuntos internos de sus satélitos, digo de otros países! ¡Ups! Pero ya no existe la U. R. S. S. ¡¿Y ahora, quién podra defendernos?! ¡Caracas, por supuesto!
13. Sin representatividad: Los ganadores de las elecciones no representan al pueblo sino a sí mismos y a los dueños del capital; no tienen la responsabilidad de rendir cuentas al pueblo.
tienen esa responsabilidad, aunque, bueno, podemos aceptar que les importa un bledo. ¿Los dueños del capital? ¿Quiénes son, pregunto, los dueños del capital que mantiene los partidos y paga los salarios de los servidores públicos? Porque el dinero de los impuestos también cuenta como capital, ¿no? Es decir: a los ciudadanos, que tienen a su vez la responsabilidad de exigir cuentas, tampoco nos importa.
14. Corrupción e impunidad: El sistema político legaliza la corrupción, propicia complicidades y protege a los gobernantes.
Éste es el meollo del asunto, la causa principal de todos los desmanes que hay en México. Por más leyes que existan, si no hay estado de derecho, si no se cumplen, de nada sirven. El imperio de la impunidad es igual que la anarquía. Y nuevamente pateo la pelota hacia el campo de los ciudadanos, sin excusar a la clase política: ¿Quiénes tienen tan poca memoria histórica como para, por decir algo, seguir votando por un ‘nuevo PRI’ que postula como candidatos a líderes sindicales de la peor calaña, salidos de cloacas ochenteras (Schiaffino), o exgobernadores con fraudes y abusos de poder en su haber (Zapata, Del Mazo)? ¿Quiénes, tras indignarse y despotricar contra el nefasto sujeto implicado en el escándalo en turno (Bejarano, Marín, Montiel, Bours...), pasan al siguiente sin más? ¿Dónde están el voto de castigo, la multiplicación de ONGs, el cabildeo, el bombardeo en los medios, las ‘huelgas fiscales’ (aunque el pago de impuestos es otro problema...), la autoimplicación partidista? ¿Quiénes creen que con anular su voto van a hacer suficiente por cambiar las cosas? ¿Quiénes son los primeros en despreciar y violar la ley, aparcando en doble fila, comprando piratería, tirando basura, pintarrajeando paredes, dando mordidas? ¿Cuántos ciudadanos tienen las agallas y la entereza moral de dejarse pisotear y permanecer en la ‘mediocridad’ burocrática antes que ascender mediante lambisconerías, enriquecerse con malversaciones, especular con propiedades ajenas, descalificar mediante mentiras? ¿Cuántos trasladan sus quejas antipartidistas de la sobremesa al interior de los partidos, donde, con integridad personal y aguantando varazos, ayudan a transformar desde dentro las estructuras?
15. Instituto de fraude electoral (IFE): Grupo de sinvergüenzas que utilizan las elecciones como trampolín para seguir gozando los privilegios de la clase política; no representan a la ciudadanía sino a los intereses de los partidos, y no tienen credibilidad alguna.
Siendo una institución ciudadana, administrada por ciudadanos que, además de ser crucial para el nacimiento de la democracia en México, a lo largo del tiempo el IFE ha probado su efectividad y confiabilidad. ¿O qué acaso era mejor cuando los votos los contaba la Secretaría de Gobernación? Lo cual no quiere decir que no sea una institución perfectible, independiente de los partidos (que han tratado de acotarla en varias ocasiones, como en la última reforma electoral).

Un último comentario y una nota...

¿No es un contrasentido hacer esa distinción maniquea entre ‘ciudadanía’ y ‘clase política’, como si los políticos profesionales no fueran ciudadanos o que los ciudadanos, aún sin dedicarnos a la política de lleno, dejáramos de tener intereses políticos?

Hace falta rescatar el significado original, altruista, de la palabra ‘política’, como decía Hannah Arendt: el amor al mundo.

G. G. Jolly

Continuará...

¿20 razones para NO votar? (II)


En una primera parte, me propuse rebatir los 20 puntos del diario Machetearte, que ennumeran veinte razones para no ir a votar el próximo 5 de julio, en las elecciones intermedias de México. Continúo.
6. División y competencia: Los partidos políticos confrontan a los mexicanos, impiden la unidad y la cooperación.
Este enunciado me hace sospechar de las palabras ‘unidad’ y cooperación. Hablar de la ‘unidad’ de un país y de sus altos ideales es una receta para el aplauso, mas expresa algo que, en caso de que exista, es contrario a la idea de democracia. La existencia misma de partidos (políticos y de otro tipo) es expresión de las ideas y objetivos de distintos sectores de la población de un país. El bien común de esta población no se construye a base de grandes utopías, sino de los compromisos políticos reales entre partidos, lo cual garantiza precisamente que ninguna utopía atropelle los intereses concetros de cualesquiera facciones. La democracia presupone pluralidad. Pluralidad significa oposición. Y toda oposición causa confrontación. Y aquí es donde entra en juego la tolerancia, que obliga a respetar al contrario, pero que no impone ‘unidad’. Más bien, ‘unidad’ me suena al Líder y al Partido que encarnan la ‘voluntad nacional’ y ‘cooperación’ al sometimiento de los individuos a dicha ‘voluntad’.
7. El voto secreto es un voto de miedo: En una sociedad democrática nadie tiene por qué tener miedo de manifestar su opinión.
Nadie en este país tiene por qué ocultar sus preferencias electorales. Cualquier persona puede discutir libremente en cualquier lado, puede escribir cualquier cosa, puede colgar cualquier cartel en casi cualquier lado. Es más, ¡puede afiliarse a un partido político o a cualquier organización que desee! Y puede no hacerlo. Puede incluso mentir acerca de la orientación de su voto, y el mismo día de la elección, solo tras la cortinilla, marcar la opción que le venga en gana. Hoy día, coaccionar o comprar el voto es un delito. Se presta a ello quien así lo desea.
8. Individualismo: El sistema electoral no está diseñado para que la gente dialogue y resuelva los problemas del país.
Las campañas electorales son exactamente eso: un proceso de diálogo y de intercambio entre partidos políticos, facciones dentro de los partidos, organizaciones y sociedad civil. Para ello, la gente con intereses y ambiciones afines se organiza (lo que llamamos ‘partido’), participa en esa misma organización y contribuye a su programa; los partidos buscan el apoyo ciudadano (su colaboración directa, apoyo económico o el simple voto) y los ciudadanos se informan y eligen el partido que más represente sus intereses y valores y, tras votar, se aseguran de que esa relación de apoyo mutuo permanezca y madure.
9. Parásitos plurinominales: Tu voto repartirá el botín a candidatos plurinominales por los que nadie votó, que no representan a nadie, y que son los más parásitos y sinvergüenzas de la política.
Es cierto. Este sistema no ha hecho sino crear un nicho para la vieja casta de políticos ‘de carrera’, por los que nadie vota y que, por tanto, no tienen bases a quienes rendir cuentas. Sin embargo, hay que recordar que también garantiza que, por lo menos, la voz de los partidos minoritarios sea escuchada y enriquezca las discusiones y las tomas de decisiones (el caso de los partidos plurinominales en la República de Weimar es un buen ejemplo). Sin embargo, yo soy de la idea de hacer posible la reelección indefinida a los cargos legislativos (en distritos fijos), a cambio de la existencia del sistema plurinominal.
10. Inútil a la Patria: Este sistema político es el mismo que ha vendido el país, ha enriquecido a los grandes empresarios y ha dejado en la miseria a millones de mexicanos.
La ‘Patria’ no existe y en la democracia hay poco espacio para la metafísica, para concepciones místicas del ‘alma nacional’ y la ‘identidad profunda’. Y, por otro lado, las injusticias sociales tienen causas muchísimo más complejas y antiguas que ésa, una de las cuales (y principales) es el régimen surgido de la Revolución, que, ése sí, era la encarnación misma de los ‘valores nacionales’, que garantizaba la ‘unidad’ y cuyo aparato era la quintaesencia de la ‘cooperación’. Por supuesto, había una verdad oficial, una sola voluntad nacional, un solo techo bajo el que cabía todo y un solo administrador de esos altos ideales: el Presidente-Emperador...

G. G. Jolly

Continuará...

martes, junio 23, 2009

Una cruz y un crucificado; dos poetas

Cristo en la cruz

Antonio Saura, Crucifixión, 1959.

Cristo en la cruz. Los pies tocan la tierra.
Los tres maderos son de igual altura.
Cristo no está en el medio. Es el tercero.
La negra barba pende sobre el pecho.
El rostro no es el rostro de las láminas.
Es áspero y judío. No lo veo
y seguiré buscándolo hasta el día
último de mis pasos por la tierra.
El hombre quebrantado sufre y calla.
La corona de espinas lo lastima.
No lo alcanza la befa de la plebe
que ha visto su agonía tantas veces.
La suya o la de otro. Da lo mismo.
Cristo en la cruz. Desordenadamente
piensa en el reino que tal vez lo espera,
piensa en una mujer que no fue suya.
No le está dado ver la teología,
la indescifrable Trinidad, los gnósticos,
las catedrales, la navaja de Occam,
la púrpura, la mitra, la liturgia,
la conversión de Guthrum por la espada,
la inquisición, la sangre de los mártires,
las atroces Cruzadas, Juana de Arco,
el Vaticano que bendice ejércitos.
Sabe que no es un dios y que es un hombre
que muere con el día. No le importa.
Le importa el duro hierro con los clavos.
No es un romano. No es un griego. Gime.
Nos ha dejado espléndidas metáforas
y una doctrina del perdón que puede
anular el pasado. (Esa sentencia
la escribió un irlandés en una cárcel.)
El alma busca el fin, apresurada.
Ha oscurecido un poco. Ya se ha muerto.
Anda una mosca por la carne quieta.
¿De qué puede servirme que aquel hombre
haya sufrido, si yo sufro ahora?

Jorge Luis Borges

Viernes Santo

Paul Gaugin, Cristo amarillo, 1889.

I

Clavado en el madero, Cristo calla.
Su cruz es burda e idéntica a las otras
donde cuelgan maltrechos dos ladrones.
La barba y el cabello por el polvo,
la sangre y los sudores se le enredan
sobre el pecho desnudo. Un estertor
de muerte lo recorre, mientras busca
con ansia entre la plebe la mirada
de aquellos que lo amaron. No hay ninguno.
La mañana es atroz y él está solo
con el hirviente hierro de los clavos
(casi no logro distinguir su rostro
ni sus ásperos rasgos de judío).
Fatigado se hunde en el desorden
de sus largos y múltiples recuerdos:
piensa en el Reino que clamó y lo espera,
en sus burdos y míseros discípulos
y en su doctrina del perdón que salva.
El suplicio es atroz y él desespera;
al dolor de los clavos y del tétanos
se agrega la tortura del pecado:
siente en su carne el peso de otra herida
inmemorial y vasta como el hombre
(que Borges nunca vio y nunca supo
cuando en Kioto dictaba su poema):
el odio de Caín, las arduas guerras,
las espadas de Roma, los sicarios,
el fardo de la Ley, los saduceos,
la traición del amigo aquella noche
del garrote, la cuerda y la agonía,
el Imperio Cristiano de Occidente,
el fasto y la lujuria del papado,
la conversión de indios por la espada,
el cadalso, la guerra, las mazmorras,
el suplicio de Hus, Borgia y su estirpe,
el anatema, el Index, las intrigas,
los campos alemanes de exterminio,
las bombas de Hiroshima y Nagasaki,
los Gulags, el Mercado, sordo y ciego,
los pecados que haré, los que ya he hecho…
Sabe que su suplicio es casi eterno,
que no hay consuelo alguno en ese instante.
Han dado ya las tres sobre la cima.
Su espíritu abatido busca al Padre
que entre sus sombras de fe lo aguarda.
Nadie se ha dado cuenta que ya ha muerto,
ni sabe los vínculos secretos
que en el cosmos su muerte habrá tejido.
El aire huele a sangre y a carroña.
¿Qué puedo yo decir, que no soy nada,
yo que gozo en mi vida sus dolores?
Sólo Dios pudo amarme de esa forma.

Marc Chagall, Crucifixión blanca, 1938.

II

Soy del hombre que cuelga en esta tarde
el clavo de su mano, la derecha;
soy la lanza, la punta que lo acecha,
en su carne el flagelo que más arde;
soy el madero y soy de aquel judío,
que muere con la tarde, su lamento,
sus llagas soy, su sed, su amargo aliento,
su purulenta sangre y su vacío;
soy la plebe que yede y con su salva
de befas lo contempla en esta hora
que es la sexta, la hora más amarga,
la terrible, la obscura, la que embarga.
Soy lo peor de su muerte ayer y ahora,
soy su sangre vertida que me salva.

Javier Sicilia

lunes, junio 15, 2009

¿20 razones para NO votar? (I)



Justo en medio de una crisis económica que empeora día con día (sumándole el daño que provocó la alerta epidemiológica de influenza A), de parálisis y desprestigio del sistema político y una guerra (¿o cruzada?) contra las drogas que ya se ha cobrado once mil vidas, México celebrará elecciones federales y locales el día 5 de julio. Se pronostica que sea el abstencionismo el que tenga la última palabra. Los pocos que piensan acudir a votar, probablemente anulen su voto...

Teniendo en cuenta lo anterior, quisiera comentar un articulito que leí en un pasquín de 'izquierda consecuente' que me dieron en el metro (tren subterráneo), en cuya portada se leía: '¡Votar no es elegir!' y que al final ennumeraba 20 razones para no votar. Quisiera comentarlas una a una, con gran preocupación por la democracia mexicana y sin afán de disculpar los muchos fallos de su política cotidiana.
1. Un sistema electoral de derecha: Las elecciones no están basadas en la igualdad, sino en la ley del más fuerte y del que tiene más dinero. Es ideológicamente compatible con el capitalismo.
La democracia liberal no disntingue 'izquierdas' de 'derechas', precisamente porque es el único sistema que permite a ambas existir, expresarse e influir en la política, lo cual no es el caso de cualquier dictadura, de un color o de otro. Y no, la democracia liberal no se basa en la igualdad, sino en la libertad y la igualdad (ante la ley). Tampoco es cierto que se base en la 'ley del más fuerte', porque incluso en México se gobierna partiendo de un principio de mayoría que a la vez respeta los derechos de las minorías (en el debate político se escuchan todas las voces e incluso los representantes plurinominales dan voz a partidos políticos que, de otra forma, carecerían de voz). Por otro lado, mientras que liberalismo económico (que no capitalismo) y democracia liberal sí van de la mano; no puede existir en plenitud uno sin el otro. Son ideológicamente compatibles porque ambos otorgan primacía al individuo, no al Estado.
2. Todos los partidos funcionan igual: No importa quién se aproveche de tu boleta electoral, el molde ya está hecho para que todos se corrompan cuando llegan al poder. Las elecciones son puras ilusiones.
Y, si las elecciones son puras ilusiones, ¿habría que reemplazarlas con qué? Sí, el poder corrompe. Siempre lo ha hecho y siempre lo hará, mas ésa no es razón para dejar de ejercerlo. La corrupta partidocracia mexicana nos presenta la oportunidad a los ciudadanos de involucrarnos a fondo en la vida democrática, para que utilicemos los medios, las ONG’s, las calles, los tribunales, y los mismos partidos políticos (¡trabajando en ellos!) para presionar y acotar su poder! La acción moral y política individual es el lo único que puede cortar el círculo de la corrupción y la impunidad.
3. Este poder es un botín, no un servicio: El sistema electoral está diseñado para enriquecer a la clase política, generando ambiciones y corrupciones sin límite. Votar es elegir a quién te va a robar.
No, no está diseñado para eso. Está diseñado para que los ciudadanos, si así lo quieren, cambien las cosas para bien o para mal. Ahora que si los mexicanos creemos que con ir a las urnas y poner un tache las cosas se transformarán de la noche a la mañana... es porque somos idiotas. El simple hecho de admitir sin más esa realidad de que ‘Votar es elegir a quién te va a robar, sin que desencadene una acción del individuo que se dice indignado, es signo de que la democracia está muerta y no puede funcionar. A una empleada doméstica que nos roba o a un mecánico que nos ve la cara y cambia la transmisión en vez de sólo una bujía fundida o a un tendero que vende sus productos a precios exhorbitantes, uno los despide y busca esos servicios en otro lado. Los políticos son empleados nuestros. Y nos roban... y siguen robándonos... ¿De quién es la culpa de que continúe una situación así, del empleado que roba o del empleador que lo tolera?
4. Votar es callar: Las elecciones significan un cheque en blanco que entrega nuestra voluntad a un puñado de bribones para que decidan el destino del país.
De nuevo, ¿de quién es la culpa? ¿Del sirviente irresponsable o del dueño de la casa que le paga el sueldo, le deja la casa sola en las vacaciones, con la despensa llena, las llaves del coche y la clave de la caja fuerte? Nadie que tenga una cota de poder va a querer reducirla por sí mismo. Ése es trabajo de otros. El Congreso acota al Presidente, el Presidente al Congreso (con su veto), la Suprema Corte a ambos... La prensa los acota a todos ellos. El público que la consume, o le sigue la corriente, acota su poder... Bien lo dice Giovanni Sartori: ‘No es necesario buscar la democracia dentro de todas las organizaciones, sino en la relación entre organizaciones’.
5. Votas y te vas: No hay participación ciudadana. La democracia termina en el momento en que depositas tu voto, nunca más te tomarán en cuenta.
Otra vez, la culpa es del ciudadano. ¿Acaso sabemos a qué distrito pertenecemos, quién es nuestro asambleísta, diputado y senador? ¿Tenemos su teléfono pegado en el refrigerador con un imán, junto al de la policía, la Cruz Roja y la pizzería más cercana? ¿Nos enteramos de lo que hacen, lo que dicen, las leyes que votan? ¿Inundamos sus oficinas de cartas, pancartas, volantes, miles de firmas, llamadas nuestras y de nuestros vecinos? ¿Nos quejamos de su labor en su cara o sólo despotricamos en la sobremesa?

Empiezo a creer que no es que en México carezcamos de cultura política, sino que somos pésimos empleadores. Nos gusta pagar por el mal servicio y no hacer nada al respecto.

Continuará...

G. G. Jolly

domingo, junio 14, 2009

Junio de héroes

Quizá debería haber escrito una entrada más de un aniversario, como la de Händel, esta vez acerca del tambiém compositor Franz Joseph Haydn, que acaba de celebrar su segundo centenario luctuoso el 31 de mayo. Pero, a pesar de haber 'inventado' la sinfonía o los cuartetos de cuerdas, no es un compositor que me guste... Encuentro su música deslucida y, francamente, aburrida. No lo demerito; simplemente, no me agrada, por lo que no pienso andar buscando en YouTube videítos para hacer una selección y homenajearlo. Cual fan perdido del Hollywood clásico que soy, prefiero hacerlo, en cambio, con los dos héroes más emblemáticos del cine, que también cumplen años, de nacido uno y de muerto el otro. Me refiero al hombre que encarna el cine de aventuras, el australiano Errol Leslie Flynn (20 de junio de 1909 - 14 de octubre de 1959); y al hombre que por sí solo conquistó el Oeste y ganó la Guerra del Pacífico: Marion Mitchell Morrison (26 de mayo de 1907 - 11 de junio de 1979), conocido como John Wayne. Si tienen el canal TCM en su sistema de cable, pueden ver dos películas de cada uno los fines de semana de junio.

sábado, junio 06, 2009

El ‘Día de Días’, LXV aniversario

Dedicado a mi amigo Brian Guy, de la 246ª compañía de campo, Ingenieros Reales, Ejército Británico.
Playa ‘Sword’, Normandía, 6 de junio de 1944.

El 6 de junio de 1944 se llevó a cabo, sobre las aguas y los cielos del Canal de la Mancha y en las playas de Normandía, Francia, no sólo la invasión anfibia más grande de la historia (con 7,000 embarcaciones de todos los tamaños, 11,590 aviones y casi millón y medio de hombres), sino que se concretó, por fin, la ‘Gran Cruzada’ contra la Alemania Nazi y su legado.


Por ello, en este
‘Día de Días’, humildemente agacho la cabeza en reverencia, acongojado y con el pecho enchido de orgullo, ante los veteranos aún vivos y ante todos quienes tomaron parte en aquella empresa, muy especialmente los que rindieron sus vidas a las playas o los setos normandos.


A continuación, tres frases que resumen el espíritu de lo que quiero compartirles:
‘Soldados, marinos y aviadores de la Fuerza Expedicionaria Aliada:

Están a punto de emprender una Gran Cruzada, para la que nos hemos preparado por muchos meses. Los ojos del mundo están sobre ustedes. Las esperanzas y oraciones de todos los pueblos amantes de la libertad marchan junto a ustedes. Acompañados por nuestros valerosos aliados y hermanos en armas en otros frentes, ustedes han de provocar la destrucción de la maquinaria de guerra alemana, la eliminación de la tiranía nazi de Europa y la seguridad para nosotros mismos y para el mundo. Su tarea no será fácil. Su enemigo está bien entrenado, bien equipado y endurecido en muchas batallas. Peleará fieramente. […] ¡Pero la fortuna ha cambiado! ¡Ahora marchan juntos los hombres libres del mundo hacia la Victoria! Tengo plena confianza en su valor, devoción al deber y habilidad en combate. ¡No aceptaremos nada menos que la Victoria absoluta! ¡Buena suerte! Y encomendémonos a Dios todopoderoso, para que bendiga esta grande y noble empresa.’
Comandante Supremo, Fuerza Expedicionaria Aliada.
6 de junio de 1944.


‘Si alguna vez un Ejército hubo peleado por una causa justa, nosotros lo hicimos. No ambicionábamos el país de nadie; no deseábamos imponer ninguna forma de gobierno sobre ninguna nación. Nosotros peleamos por lo puro, lo decente, las cosas libres de la vida; por el derecho de vivir nuestras vidas a nuestra propia manera, y para que otros pudieran vivirla conforme a la suya; para adorar a Dios en la fe que deseemos; para ser libres en cuerpo y mente; y para que nuestros hijos y sus hijos sean libres.’


‘Nosotros, soldados polacos,
Por su libertad y la nuestra
Le hemos entregado nuestras almas a Dios
Nuestros cuerpos al suelo de Italia
Y nuestros corazones a Polonia.’
Memorial en el cementerio polaco de Monte Cassino, Italia.


¡Gracias a todos los 10 mil valientes de Estados Unidos, Gran Bretaña, Canadá, Francia y Polonia (y a las decenas de miles más que les siguieron), por haber dado su presente a cambio del futuro ajeno, nuestro presente!

G. G. Jolly

miércoles, mayo 27, 2009

Cuando no había Dios y el Hombre vivía por sí mismo

Flaubert dijo alguna vez que 'Cuando los dioses ya no existían y Cristo no había aparecido aún, hubo un momento único, desde Cicerón hasta Marco Aurelio, en que sólo estuvo el Hombre', frase que Marguerite Yourcenar recupera como fondo de su novela Las memorias de Adriano. Adriano, el emperador que era, a la vez, el Hombre sin Dios por antonomasia, de quien ya había incluido su canto al amante muerto, de la pluma de Pessoa. He aquí una selección que he hecho de fragmentos de la novela de Yourcenar, traducida por Julio Cortázar.


‘Los cínicos y los moralistas están de acuerdo en incluir las voluptuosidades del amor entre los goces llamados groseros, entre el placer de beber y el de comer, y a la vez, puesto que están seguros de que podemos pasarnos sin ellas, las declaran menos indispensables que aquellos goces. De un moralista espero cualquier cosa, pero me asombra que un cínico pueda engañarse así. Pongamos que unos y otros temen a sus demonios, ya sea porque luchan contra ellos o se abandonan, y que tratan de rebajar su placer buscando privarlo de su fuerza casi terrible ante la cual sucumben, y de su extraño misterio en el que se pierden. Creeré en esa asimilación del amor a los goces puramente físicos (suponiendo que existan como tales) el día en que haya visto a un gastrónomo llorar de deleite ante su plato favorito, como un amante sobre un hombro juvenil. De todos nuestros juegos, es el único que amenaza trastornar el alma, y el único donde el jugador se abandona por fuerza al delirio del cuerpo. No es indispensable que el bebedor abdique de su razón, pero el amante que conserva la suya no obedece del todo a su dios. La abstinencia o el exceso comprometen al hombre solo; pero salvo en el caso de Diógenes, cuyas limitaciones y cuya razonable aceptación de lo peor se advierten por sí mismas, todo movimiento sensual nos pone en presencia del Otro, nos implica en las exigencias y las servidumbres de la elección. No sé de nada donde el hombre se resuelva por razones más simples y más ineluctables, donde el objeto elegido sea pesado con más exactitud en su peso bruto de delicias, donde el buscador de verdades tenga mayor probabilidad de juzgar la criatura desnuda. Partiendo de un despojamiento que iguala el de la muerte, de una humildad que excede la de la derrota y la plegaria, me maravillo de ver restablecerse cada vez la complejidad de las negativas, las responsabilidades, los dones, las tristes confesiones, las frágiles mentiras, los apasionados compromisos entre mis placeres y los del Otro, tanto vínculos irrompibles y que sin embargo se desatan tan pronto. El juego misterioso que va del amor a un cuerpo al amor de una persona me ha parecido lo bastante bello como para consagrarle parte de mi vida. Las palabras engañan, puesto que la palabra placer abarca realidades contradictorias, comporta a la vez las nociones de tibieza, dulzura, intimidad de los cuerpos, y las de violencia, agonía y grito. La obscena frasecita de Posidonio sobre el frote de dos parcelas de carne —que te he visto copiar en tu cuaderno escolar como un niño aplicado— no define el fenómeno del amor, así como la cuerda rozada por el dedo no explica el milagro infinito de los sonidos. Esa frase no insulta a la voluptuosidad sino a la carne misma, ese instrumento de músculos, sangre y epidermis, esa nube roja cuyo relámpago es el alma.’

‘En qué difiere esencialmente el sufrimiento de la hierba segada del de los carneros degollados, y si nuestro horror ante las bestias asesinadas no se debe sobre todo a que nuestra sensibilidad pertenece al mismo reino.’

‘Nuestro gran error está en tratar de obtener de cada uno en particular las virtudes que ni posee, descuidando cultivar aquellas que posee.’

‘Cada hombre está eternamente obligado, en el curso de su breve vida, a elegir entre la esperanza infatigable y la prudente falta de esperanza, entre las delicias del caos y las de la estabilidad, entre el Titán y el Olímpico. A elegir entre ellas, o a acordarlas alguna vez entre sí.’

‘Ser dios, en resumidas cuentas, exige más virtudes que ser emperador.’

‘La pasión colmada posee su inocencia, casi tan frágil como las otras; el resto de la belleza humana pasaba a ser espectáculo, no era ya la presa que yo había perseguido como cazador.’

‘Los extremos de la virtud se asemejan a los del amor en que su mérito proviene precisamente de su rareza, de su condición de obra maestra única, de hermoso exceso.’

‘¿Qué es la voluptuosidad sino un momento de apasionada atención al cuerpo?’

‘La memoria de la mayoría de los hombres es un cementerio abandonado donde yacen los muertos que aquéllos han dejado de honrar y de querer. Todo dolor prolongado es un insulto a ese olvido.’

‘La seriedad algo pesada de Roma, su sentido de la continuidad y su gusto por lo concreto habían sido necesarios para transformar en realidad lo que en Grecia seguía siendo una admirable concepción del espíritu, un bello impulso del alma.’

‘Llegaba a la edad en que cada lugar hermoso nos recuerda otro aún más bello, donde cada delicia se carga con el recuerdo de delicias pasadas. Aceptaba entregarme a esa nostalgia que llamamos melancolía del deseo.’

‘En el caso de la mayoría de los seres, los contactos más ligeros y superficiales bastan para contentar nuestro deseo, y aun para hartarlo. Si insisten, multiplicándose en torno de una criatura única hasta envolverla por entero; si cada parcela de un cuerpo se llena para nosotros de tantas significaciones trastornadas como los rasgos de un rostro; si un solo ser, en vez de inspirarnos irritación, placer o hastío, nos hostiga como una música y nos atormenta como un problema; si pasa de la periferia de nuestro universo a su centro, llegando a sernos más indispensable que nuestro propio ser, entonces tiene lugar el asombroso prodigio en el que veo, más que un simple juego de la carne, una invasión de la carne por el espíritu.’

Marguerite Yourcenar

jueves, mayo 21, 2009

'Ausencia de Dios' de Mario Benedetti


Como todos saben, acaba de morir el escritor uruguayo Mario Benedetti, que, curiosamente, mencioné a propósito de Jaime Sabines en una entrada anterior, hablando sobre la docilidad y popularidad de la poesía de los dos. Igualmente, para no perder el tono del blog, incluyo este poema como homenaje al maestro Benedetti, recquiescat in pax.

'Digamos que te alejas definitivamente
hacia el pozo de olvido que prefieres,
pero la mejor parte de tu espacio,
en realidad la única constante de tu espacio,
quedará para siempre en mí, doliente,
persuadida, frustrada, silenciosa,
quedará en mí tu corazón inerte y sustancial,
tu corazón de una promesa única
en mí que estoy enteramente solo
sobreviviéndote.

Después de ese dolor redondo y eficaz,
pacientemente agrio, de invencible ternura,
ya no importa que use tu insoportable ausencia
ni que me atreva a preguntar si cabes
como siempre en una palabra.

Lo cierto es que ahora ya no estás en mi noche
desgarradoramente idéntica a las otras
que repetí buscándote, rodeándote.
Hay solamente un eco irremediable
de mi voz como niño, esa que no sabía.

Ahora que miedo inútil, qué vergüenza
no tener oración para morder,
no tener fe para clavar las uñas,
no tener nada más que la noche,
saber que Dios se muere, se resbala,
que Dios retrocede con los brazos cerrados,
con los labios cerrados, con la niebla,
como un campanario atrozmente en ruinas
que desandara siglos de ceniza.

Es tarde. Sin embargo yo daría
todos los juramentos y las lluvias,
las paredes con insultos y mimos,
las ventanas de invierno, el mar a veces,
por no tener tu corazón en mí,
tu corazón inevitable y doloroso
en mí que estoy enteramente solo
sobreviviéndote.'

Mario Benedetti (1920-2009).

CCX aniversario luctuoso de Sir George Frederick Haendel

2009 es el año Händel, pues se conmemoran 250 años de la muerte del compositor alemán-nacionalizado británico, el 14 de abril de 1759.

Balthasar Denner, George Frideric Handel, c. 1749.

Sirva esta breve entrada como tributo a uno de mis compositores favoritos y, ciertamente, uno de los grandes de la historia de la música. Para ello, incluyo una selección subjetiva y personal de sus obras.
  • Video de la obertura del Festival para los fuegos artificiales reales, en su orquestación original para 24 oboes, 16 fagotes, 1 contrafagot, 9 trompetas, 9 cornos, 6 timbales y 6 tambores, dirigida por Robert King (con instrumentos de época).
  • Video del aria 'The trumpet shall sound' del oratorio El Mesías, la poderosa declaración de que la muerte ha sido vencida para siempre (1 Cor XV, 52-53), interpretada por el barítono Teddy Tahu Rhodes y la Orchestra of the Antipodes, bajo la batuta de Antony Walker.
  • Dos versiones en video del aria 'Presti ormai l'egizia terra' de la ópera Giulio Cesare in Egitto. Julio César canta mientras desembarca, triunfante, en Egipto. La primera es del contratenor Graham Pushee y la Orquesta de la Ópera Australiana bajo Richard Hickox. La segunda es de Jeffrey Gall, en la irreverente puesta en escena de Peter Sellars, donde Julio César no es sino el presidente de los Estados Unidos, realizando una visita de Estado a alguna dictadura del Medio Oriente. Dirigida por Craig Smith.
  • Video del aria 'Al lampo dell'armi' de la misma ópera, que muestra a Julio César, a punto de ser asesinado, jurando venganza. La canta el contratenor Andreas Scholl y lo dirige Lars Ulrik Mortensen con la orquesta Concerto Copenhagen.
  • Video del aria 'Pastorello d'un povero armento' de la ópera Rodelinda, regina de' longobardi, una de las arias operísticas más intensas y poderosas, cuya letra dice: 'Pastorello d'un povero armento / pur dorme contento / sotto l'ombra d'un faggio o d'alloro. / Io, un regno monarco fastoso, / non trovo riposo / sotto l'ombra di porpora e d'oro', o sea: 'El pastor de un pobre rebaño puede dormir contento a la sombra del haya y del laurel, mientras que yo, monarca de un fastuoso reino, no hayo descanso a la sombra de la púrpura y el oro'. La interpreta el tenor Kurt Streit, dirigido por William Christie, al frente de la Orchestra for the Age of Enlightenment.
G. G. Jolly